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lunes, 6 de agosto de 2007

satán y la ciencia

Tan ingenioso es Lucifer que se disfraza en cosas que supuestamente "hacen bien". ¿Quién no lo padeció de niño en el dentista o sanándose la angina con el demoníaco brebaje amoxidal 500?
Lo más preocupante de esta situación es que, con el avance de la ciencia y la medicina, los chiches de Satán se vuelvan cada vez más sofisticados y peligrosos. Ya no hablo de sutilezas tales como antibióticos de mal gusto. Hablo de un Satán en toda su furia. Hablo de máquinas de hacer el mal. Hablo de un estudio llamado Resonancia Magnética Nuclear (RMN).
Que te hagan una RMN significa que te metan en un tubo durante algo así como media hora, tal vez más, y que te sometan en tanto dura el estudio a una serie de ruidos de espanto de todo tipo dignos de una película de terror del más bajo cachet. Como si fuera poco, al cabo de los, digamos, primeros 15 minutos, Lucifer personificado se te acerca a pincharte para sacarte sangre.
Este gesto sirve de tortura tanto física como psicologica. Es decir que la víctima se ve afectada no solo por la sustracción de sangre que el demonio realiza con el fin de beberla desde su cómoda recamára desde la que orquesta el proceder maligno de sus máquinas, sino que además su estabilidad emocional se ve en jaque al creer, por un instante, que ha llegado el fin de su martirio para luego ver que aún no ha llegado ni a la mitad.
A mi me lo hicieron en la cabeza y les aseguro que fue lo más parecido que viví a que me la martillen. Es un mal que realmente, de todo corazón, en tanto nací humana de humanos y moré 9 meses el vientre de una mujer, no se lo deseo a nadie. Ni al más vil de los seres.
Aún así, acribillada por las fuerzas del mal, no pienso permitir que Satán me doblegue con sus chiches malignos.
¡Vade retro, Satana!

Andrés Bello no estaba tan mal o la vida en Rojo



-Hola, mi nombre es Andrés, tengo 226 años y quería decirles que hablan mal.


No tengo nada contra Chile, absolutamente nada. De hecho me cae bien. A diferencia de Bello, yo no creo que hablen mal, hablan como chilenos, y eso está bien. Nunca en mi vida diría polola, wawa (¿se escribirá así?), y terminaría los verbos con -ai, e.g. ¿me cachai?, pero lo respeto, un poco. El Pisco es peruano, (aunque el Capel me cabe). Bello era un cascarrabias, un purista, un pesado, un viejo quejoso. A él le molestaba el habla de los chilenos y a mi me molesta otra cosa. Con todas estas aclaraciones paso al tema que nos trae a la entrada del día de la fecha.
No entiendo el programa Rojo: fama contra fama. No sólo no lo entiendo sino que no conozco a nadie que lo comprenda. ¿hay algún ganador alguan vez? Debe estar en la televisión hace años. la gente entra a capilla sale de la capilla, hay jurados, personas que bailan mal, coreografías grasosas, y perros que aúllan en lugar de cantar. Y ese hombre que lo conduce...¿qué onda? ¿termina ese juego alguna vez? ¿Alguien devino famoso luego de su vergonzosa pasada por ese lugar siniestro? Yo creo que el último círculo del infierno consiste en esa competencia: entrás en Rojo y no podés salir, tenés que bailar y cantar hasta que te salgan juanetes y te quedes ronco y aún así seguis en la competencia. Este programa debería tener su propio canal, 24 horas de rojo.
No me molesta ni el canto, ni el baile, ni el conductor, ni los jueces, ni los espectadores con pancartas, me molesta no entenderlo. el mundo deja de girar cuando yo veo Rojo porque no le encuentro una lógica. ¿Chile se rie en mi cara? Sólo un país ruin puede inventar un programa de cable así. Y lo digo yo (por eso, a no ofenderse) que vivo en un país que ve Gran hermano Famosos (y la de famosos que hay ahí) y Bailando por un sueño, pero a fin de cuentas, también vivo en un país ruin o generoso, como prefieran.
Llamo a todo aquel que me quiera explicar este programa de televisión a que se apiade de mi, necesito comprender.
Chilean friendly blog

martes, 17 de julio de 2007

van gogh SABÍA





Una triste evidencia de las terribles locuras que puede provocar el sutilísimo e ingeniosísimo adminículo demoníaco llamado, en cristiano, zumbido de mierda, en un buen hombre.

lunes, 16 de julio de 2007

made in hell


Será piola Satán y ocurrentes sus creativos que han desarrollado un artículo realmente capaz de hacer sucumbir las más nobles almas a las terribles tentaciones del Averno. Este pequeño adminículo asombra por su sencillez y por no significar para quien lo porte ningún tipo de esfuerzo mayor. Sin embargo, esta pequeña creación significa una verdadera tortura psicológica por su admirable persistencia y constanstancia, por su eterna presencia en el oído de quien lo lleve.
Este pequeñó chiche demoníaco no es más que un ... zumbido.
Sí, señora, oyó bien (o no, según cómo le zumbe el día de hoy)
El ingenioso Lucifer a puesto en el mercado -y a modo gratuito, vale decir- este pequeñísimo y sutil zumbido en el oído con el único fin de tentar al inocente humano a las más siniestras perversiones, típicamente la ira, el enojo o la necesidad corrosiva de destruir cualquier elemento que disponga a su alcance.
No es raro notar en quién padece este mal vicios tales como el asombroso grado de insolencia en las respuestas a sus padres, la pereza absoluta, la mala cara al hombre ciego que espera en la esquina a quien lo ayude a cruzar, la falta de compasión ante los que moran las calles acompañada inclusa de la recurrencia de pensamientos tales como "en vez de manguear salgan a laburar" "si es linyera yo qué culpa tengo", etc.

Esta vez Satán y su staff nos han deslumbrado con su asombroso ingenio, con su capacidad creativa sin límites y con su maldad sin freno.

Bravo a ellos

domingo, 15 de julio de 2007

Chiches de Satán


Lucifer se infiltra una vez por mes en la tierra para traernos los más ocuros y demoníacos objetos de tortura. Son elementos que han sido forjados en la profundidad de los fuegos del averno. El Diablo ha instalado en el infierno una oficina de creativos que se ocupa de idear artefactos para jugar con las mentes de los pobres mortales. Hay que tener cuidado con no confundir las cosas de creación humana con la maldad Made in Hell. Esta ultima es mucho más terrible.





Chiche: las lagartijas


Este ejercicio fue pensado para que uno tenga ganas de matarse. Afecta principalmente a las mujeres ya que sus brazos no están preparados para esta práctica tan cruel. Como si fuera poco, las lagartijas vienen con un Azazel disfrazado que se encarga de hacer la tortura psicológica sobre el sujeto que hace las lagartijas. Es lo peor que le puede pasar a un ser humano, y Satán lo sabe.